5 de mayo de 2010

Tenacitas lo hubiera querido así

Tenacitas lo hubiera querido así

Muaricio era el hijo pequeño de una familia muy común: papá, mamá, la hermana mayor y el gato. No había perro por que a mamá no le gustaban los perros.
Cuando todavía era pequeño fue a la cocina, donde estaba mamá.

- Mamá, puedo tener yo una mascota? - preguntó Mauricio
- Si te comprometes a cuidarla y quererla y darle todo lo que necesita, puedes
- Sí, te prometo que voy a cuidarla!!

Eligió una mascota peculiar, quería un bogavante!

Mauricio era un chico más del colegio. Ya había besado alguna chica y tenía amigos. Hacía mucho deporte y era fuerte, así que no se metían mucho con el.

Después del colegio, volvía siempre solo a casa.

- Hola mamá - decía al entrar en casa y pasar por la cocina, donde siempre estaba su madre.

Hoy era un día especial, así que dejó sus cosas en su cuarto y bajó a la cocina. Tomó una de esas tenazas de jardín que se usan para podar pequeñas ramitas, cortó un poco y lo puso en las peceras a los hijos e hijas de tenacitas. Tenacitas lo hubiera querido así.

Casí como un reflejo, secó una lágrima inexistente de la cara inerte del cuerpo a medio pudrir de su madre, atada en la silla de la cocina. Aquella que derramaba mientras todavía vivía cuando despedazó en la cocina a papá frente a ella.
Él la consoló y le dijo que no era culpa suya él no quería hacerlo... pero Tenacitas lo hubiera querido así.

Dejó la tenaza en la mesada de la cocina y fue a su habitación, ¡tenía que hacer deberes!
A Tenecitas no le gustaba que sacara malas notas.

3 comentarios:

ehelguero dijo...

Disculpe caballero, esto es suyo, que tomo cuando lo escribio??

Mr. Ed dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mr. Ed dijo...

Bogavante...